Las enfermedades tropicales como la
malaria, la
enfermedad de Chagas, la
enfermedad del sueño (THA), la
leishmaniosis visceral (LV), la fibrosis linfática, el dengue y la esquistosomiasis siguen siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en todo el mundo. Estas enfermedades conocidas como enfermedades olvidadas, discapacitan o matan a millones de personas y representan una necesidad médica importante que sigue sin ser atendida. Aunque las enfermedades tropicales y la tuberculosis sean responsables del 11,4% del volumen global de las enfermedades, sólo 21 (1,3%) de los 1.556 nuevos medicamentos registrados, entre 1975 y 2004, fueron desarrollados específicamente para estas enfermedades. Durante el mismo período, se registraron 1.535 medicamentos para otras enfermedades
1.

En los países ricos, el progreso científico de los últimos 30 años generó avances médicos sin precedentes y un incremento sustancial en la expectativa de vida. Sin embargo, enfermedades tropicales, que muchas veces pueden ser prevenidas, tratadas y curadas siguen asolando comunidades pobres en los países en desarrollo, debido, en gran parte, a fallas del mercado y de políticas públicas.
Un estudio reciente sobre la financiación mundial de innovación para las enfermedades olvidadas (G-Finder
2, según sus siglas en inglés) reveló que
menos del 5% de esta financiación se invirtió en el grupo de enfermedades extremadamente olvidadas, es decir en la enfermedad del sueño, la leishmaniosis visceral y la enfermedad de Chagas, a pesar de que más de 500 millones de personas sufren la amenaza de estas tres enfermedades parasitarias.
Las enfermedades olvidadas representan un problema global de salud pública, pero la I+D de las industrias farmacéuticas está casi siempre orientada por la ganancia, encontrándose el sector industrial privado centrado en las enfermedades globales para las que se pueden producir y comercializar medicamentos con generación de ganancias. Debido a su bajo poder adquisitivo y a la falta de influencia política, los pacientes y sistemas de salud más pobres no logran generar el retorno financiero exigido por la mayor parte de las empresas cuyo objetivo es el lucro.
DNDi trabaja para promover la toma de conciencia sobre las enfermedades extremadamente olvidadas y lucha por un aumento del compromiso por parte del sector público. Es fundamental el liderazgo político para definir las prioridades de la salud global, estimular la I+D, crear mecanismos de financiación sostenible, y garantizar el acceso equitativo a los medicamentos esenciales.
1) Fuente: Chirac P., Torreele E., Lancet, 12 de mayo de 2006, 1560-1561.
2) Neglected Disease Research and Development: How Much Are We Really Spending? Moran M, Guzman J, Ropars AL, McDonald A, Jameson N, et al. PLoS Medicine 2009; Vol. 6, No. 2.