Panorama de la I+D


Durante los últimos treinta años, la salud global se ha transformado a una velocidad sin precedentes, aumentando la expectativa de vida a un promedio de cuatro meses por año en los países desarrollados. Sin embargo, con pocas excepciones, la gente que vive en los países en desarrollo no se ha beneficiado con esta revolución. Millones de personas siguen muriendo a causa de enfermedades que pueden ser prevenidas y tratadas, tales como el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis; además muchas enfermedades tropicales han caído totalmente en el olvido.

Las enfermedades tropicales, tales como por ejemplo la malaria, la tripanosomiasis humana africana (THA), la enfermedad de Chagas la leishmaniasis, la filariasis linfática, la fiebre del dengue y la esquistosomiasis continúan siendo una importante causa de morbilidad y mortalidad. Aun así, de los 1.556 nuevos medicamentos aprobados entre 1975 y 2004, sólo 21 (1.3%) fueron desarrollados específicamente para las enfermedades tropicales y la tuberculosis, pese a que estas representan el 11.4% de la carga global de enfermedades.
Si bien se han hecho adelantos en lo que respecta a los conocimientos básicos sobre muchas enfermedades tropicales, y se ha mejorado significativamente la I+D de medicamentos para estas enfermedades, el impacto en el desarrollo de nuevos medicamentos ha sido poco significativo. La mayoría de los medicamentos que actualmente se emplean para el tratamiento de las enfermedades causadas por kinetoplástidos fueron descubiertos décadas atrás. Con pocas excepciones, la riqueza del conocimiento relacionado con la investigación básica de estos parásitos no se ha trasladado a las aplicaciones prácticas.
¿Por qué se han olvidado algunas enfermedades más que otras? Debido a una combinación de fracasos en las políticas públicas y de mercado, el desarrollo de los medicamentos se ha visto principalmente restringido a la industria farmacéutica basada en la I+D. En las regiones con enfermedades endémicas olvidadas, el sector público no ha sido capaz desarrollar adecuadamente el conocimiento y la capacidad necesarios para el desarrollo de medicamentos. La dinámica del mercado y los fracasos de la política pública nos muestran que se puede hacer una distinción entre enfermedades “olvidadas” y “extremadamente olvidadas”
Fuente: Chirac P., Torreele E. Lancet. 12 de mayo de 2006; 1560-1561.